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El gran pesar

Ángel Zapata Editorial Páginas de Espuma ePub

El gran pesar

 

Una lengua de tierra, de roca cortada a pico, de terraplenes ¿le serviría para avanzar? (No es el amor hacia lo abrupto, no podría ser ningún amor, nada de lo que aferra tendría cabida entonces).

 

Una vez que el desierto comenzase, probaría otras formas de extravío, otros venenos, solo una quemadura no admitiría ser dicha.

 

Los días perderían sus raíces. Habría riadas en las habitaciones, y un viento eléctrico, precursor de la tormenta.

No es un modo de hablar.

El torrente, aplacado, le entregaría su enigma. Antes de oscurecer, entendería que el mundo esté aún por salir de la nada.

 

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Medium 9788483935750

El viajero perdido

José María Merino Editorial Páginas de Espuma ePub

El viajero perdido

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Medium 9788483935309

Banderas

Juan Pedro Aparicio Editorial Páginas de Espuma ePub

Banderas

 

–La guerra no es buena para nadie –convino lord Cheddington sin mover un músculo; y, tras una pausa, añadió–, pero, si se hace, es conveniente saber hacerla. Y nunca improvisar. Cualquier banda de ladrones que se precie intenta planificar sus golpes con detenimiento. No se debe ir a la guerra empujados por un arrebato, como ocurrió recientemente entre dos países que no eran, si se me permite recordarlo, de estirpe anglosajona. Más bien creo que eran de los denominados hispanos o latinos. Sus economías habían conseguido por primera vez en su historia un buen ritmo de crecimiento y enseguida empezaron a enviar turistas por el mundo. No tenían mucha experiencia y sentían una mezcla de orgullo y extrañeza cuando el guía de un museo levantaba la bandera de su país para mantenerlos agrupados. Era una hora muy concurrida y había demasiados turistas. Una bandera aquí otra bandera allá. Cualquiera sabe lo que pasó. El hecho es que surgió un conflicto entre dos de estos grupos, cada uno bajo su bandera. Un tropiezo, una frase desafortunada, alguien que se siente ofendido y replica con aspereza. Hay una fuerte discusión, una bandera rota, otra quemada, luego puñetazos y patadas; finalmente una declaración de guerra entre los dos países, ya le digo dos países hispanos o latinos, según usted guste más.

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Medium 9788483935415

... pero honrada

Juan Pedro Aparicio Editorial Páginas de Espuma ePub

... pero honrada

 

La novia de mi hermano era tan rara que hasta volaba. De mi casa, sin embargo, nunca faltó una escoba.

 

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Medium 9788483935545

La chica del auto stop, I

Fernando Iwasaki Editorial Páginas de Espuma ePub

La chica del auto stop, I

 

 

Era delgada y tenía el pelo blanco y largo como una actriz gótica. Yo sólo quería verla de nuevo y por eso le presté mi casaca. Para tener una excusa y poder ir a su casa esta mañana.

La madre se ha puesto a llorar y me jura que su hija ha muerto hace años. Como no le he creído me ha llevado hasta su tumba y allí estaba ella, blanca como una azucena y con mi casaca negra sobre los brazos abiertos. Parecían alas.

He querido abrazarla y la madre me ha sujetado con fuerza. Ella corre hacia mí. No sé quién me ha mordido primero.

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Medium 9788483935538

Doc Manhattan*

Antonio Ortuño Editorial Páginas de Espuma ePub

Doc Manhattan*

 

Para el señor Mariño

 

Si me corono con sombra y relámpago, si respiro con la voz espantosa de los mares –la bóveda de los cielos enarcando apenas mi mano derecha, la más vertiginosa cordillera incrustada en mi pecho–, si me presento así a los ojos siempre azorados de los hombres, ellos verán apenas un pobre remedo de mi majestad. Soy, como quiso Emerson, la flecha y el blanco, la presa y su merodeador, el pánico que hace huir y las alas que, previéndolo, antecedieron la carrera.

Comprendo la necesidad de justificar esta desmesura aventurando una crónica. –Y, no obstante, descreo que la enumeración de tales fechas, tal nacionalidad y nombre propio, los inventarios minuciosos de enfermedades, hábitos y mujeres gozadas sean fundamento de comprensión alguna.

Nací americano. Profesé esa religión de incrédulos que suele ser la Ciencia. Un contubernio inesperado de sustancias y efectos, cuya descarga recibí –acaso por azar– durante un experimento, me despojó de la condición humana y condenó a esta apoteosis del ser que soy. Pero no. En mi visión, esa es mera cronología. Lo esencial tendría que ser (y es) la sutil conciencia de mi omnipoder.

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Medium 9788483935415

Sadomasoquismo

Juan Pedro Aparicio Editorial Páginas de Espuma ePub

Sadomasoquismo

 

Preocupado por reprimir la excitación que le producía oír en confesión a algunas mujeres, se colocó un cilicio que se apretaba hasta hacerse sangre mientras le hablaban. Con horror descubrió que ese tormento aún le excitaba más.

 

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Medium 9788483935415

Capturar el tiempo

Juan Pedro Aparicio Editorial Páginas de Espuma ePub

Capturar el tiempo

 

Las ecuaciones de Einstein obsesionaban al matemático Pezuela. Un día logró capturar el tiempo y se convirtió en estatua. Hoy se le puede ver a la entrada del Museo de Ciencias.

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Medium 9788483935057

Nostalgias

Iban Zaldua Editorial Páginas de Espuma ePub

Nostalgias

 

Hertzainak

Hertzainak

Soñua, 1984.

 

–¿Ves al de la esquina? Ese es mi padre.

–¿El de la txapela?

–No, no. El otro, el de la cazadora del ejército alemán. Más atrás.

Zigor no recuerda haberle visto otra puesta nunca, al menos los días que, como hoy, hace un poco de fresco; la única duda que tiene es si se trata siempre de la misma –espera que no–, o es que compra continuamente el mismo tipo de cazadoras. No le extrañaría que se hubiese hecho, hace veinte o veinticinco años, con un lote de remanentes de la Bundeswehr, y que desde entonces, completado su fondo de armario, no hiciera más que tirar de él. Hace mucho que no sube a Zuazketa, pero, por lo que recuerda del caos allí reinante, la hipótesis le parece plausible. Y más aún ahora que dispone de todo el espacio allí. Aunque lo cierto es que, en la época en que funcionaba la comuna, el granero del caserío ya estaba hasta arriba de cachivaches.

–Preséntamelo, anda –le ruega Ane. Ha oído las suficientes historias sobre su padre como para sentirse interesada, y hoy está un poco achispada, además.

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Medium 9788483935941

Volvo

Edmundo Paz Soldán Editorial Páginas de Espuma ePub

Volvo

 

 

 

A Jorge Benavides

 

 

 

A principios de los ochenta fui con mi curso en un viaje de promoción a Sucre y Tarija. Teníamos el propósito manifiesto de conocer más del país, chiquillos que vivíamos en el vacío creado por la campana de vidrio de la clase media cochabambina; todavía no se había puesto de moda eso de viajar a Bávaro o a otras playas caribeñas, pero seguro lo habríamos hecho si la espiral hiperinflacionaria de ese tiempo nos lo hubiera permitido. Conocer el país era apenas una excusa para encontrar un paisaje diferente a la hora del alcohol.

Durante las vacaciones de invierno nos quedamos tres días en Sucre y una semana en Tarija. En Sucre descubrimos que la Casa de la Libertad era mucho más pequeña de lo que creíamos, pero lo más notable fue coincidir con la promoción del Uboldi de Santa Cruz. Con Chichi y Juan Claudio nos acercamos a tres chicas sentadas en un banco de la plaza tomando helado. Para nuestra felicidad, descubrimos que estarían al mismo tiempo que nosotros en Tarija. Lilibeth tenía pichicas y una sonrisa que hacía florecer hoyuelos en sus mejillas. Me regaló una foto carnet dedicada que llevé en mi billetera incluso años después de que le perdiera el rastro.

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Medium 9788483935545

Hay solamente una

Fernando Iwasaki Editorial Páginas de Espuma ePub

Hay solamente una

 

 

Anoche vino otro fantasma y ella se puso a examinar sus huellas sutiles: pelusas de niebla, uñitas de alas de zancudo, cabellos minúsculos deshaciéndose en el aire, como pompones de diente de león. Ella descifró sus andares de osezno sobre la tenue pátina de polvo y descubrió los surcos de musgo que sus deditos de nieve dejaron en la superficie satinada de los álbumes. Pero no era su olor. No era su fantasma. Si hubiera sido él ella lo habría sabido, porque las madres siempre reconocen a sus hijos.

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Medium 9788483935415

Consumidores de setas

Juan Pedro Aparicio Editorial Páginas de Espuma ePub

Consumidores de setas

 

Me he negado siempre a consumir setas, no por miedo a la alta toxicidad de algunas de ellas, sino por su gratuidad. Me parecía muy sospechoso eso de que bastara agacharse en el monte para llenar la cesta. Mis temores se han confirmado recientemente. Tantos años de gratuidad han sido una argucia comercial. Las multinacionales de las frutas y hortalizas querían asegurarse la clientela, creando adictos al consumo. Ahora han negociado los derechos con las autoridades competentes y a la salida de los montes una cajera de supermercado espera para cobrar un canon por seta recogida.

 

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Medium 9788483935309

Diseño real

Juan Pedro Aparicio Editorial Páginas de Espuma ePub

Diseño real

 

–Los españoles hemos aprendido a vender cosas concretas: cebollas, naranjas, tomates; también herramientas y neveras y hasta coches y aviones; cosas tangibles, materia en fin –declaró el embajador–. Pero los ingleses ya han superado con creces esa fase. Ustedes –y aquí hizo un énfasis muy marcado– saben vender ideas, abstracciones. Y eso tiene un valor añadido muy superior a cualquier otro producto que pueda concebirse. ¿Qué es el Arte, sino una idea sobre un soporte intrascendente? Y ¿qué sería el pobre soporte sin la idea? Nada. Materia insignificante, una piedra, una tela, una madera, arcilla, metal, cosas, solo cosas… ¿Cómo nació por ejemplo el famoso Queen Brooch que tan de moda se puso entre las señoras del Cuerpo Diplomático del mundo entero hace una década?

Lo sé muy bien porque le ocurrió a solo unos pasos de aquí a un colega mío mejicano cuando iba acompañado de su esposa en la carroza de embajadores a presentar credenciales a Su Graciosa Majestad. De súbito una avispa entró en el carruaje. La mala fortuna quiso que el insecto picara en un ojo al embajador, y menos mal que ella se libró. El embajador, hombre de gran presencia de ánimo, logró golpear a la avispa con los guantes que llevaba en una mano. En ese momento, la carroza se detuvo y un lacayo de palacio abrió la puerta. Habían llegado a destino.

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Medium 9788483935446

La vida en el aire

Flavia Company Editorial Páginas de Espuma ePub

La vida en el aire

 

Cada vez que vuelo me da la sensación de que todo se detiene, incluso la vida que llevo a cuestas, incluso las cuestas de la vida. Entonces todo parece posible, pero ajeno. Como si lo que ocurre a diez mil metros del suelo no sucediera en el planeta sino en tierra de nadie, fuera del tiempo, en un paréntesis que se le abre a la vida. Pero nunca me había pasado nada igual. Y pensaba que era imposible que me sucediera a mí, una mujer cabal donde las haya, responsable, sensata, ambiciosa.

No tuvo nada que ver con el individuo en cuestión. Y eso es algo que le he repetido a mi marido sin descanso. El tipo... no me acordaría de su nombre –en realidad no sé ni si me lo dijo– si no fuera porque ha aparecido junto al mío en todos los periódicos de ese medio mundo que finge escandalizarse por algo en última instancia tan trivial como esto y que, en cambio, cierra los ojos para esquivar la imagen del hambre y otras muchas miserias que asuelan a ese otro medio mundo que no tiene fuerzas para escandalizarse ni siquiera por su insoportable situación. Era un hombre como los demás, sin nada de particular excepto, tal vez, esa misma manera de creer que, en el aire, la vida se suspende. Nos pusimos de acuerdo sin saber cómo. Y también sin saber cómo ya estábamos sumergidos en una situación imparable. Fue todo tan rápido como quizás absurdo.

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Medium 9788483935378

Decálogo del concursante consuetudinario (y probablemente ultramarino)

Fernando Iwasaki Editorial Páginas de Espuma ePub

Decálogo del concursante consuetudinario
(y probablemente ultramarino)

 

I

 

Los cuentos que envíes a los concursos nunca serán importantes para la historia de la literatura. En realidad, ni siquiera para la literatura.

 

 

II

 

Firma siempre con seudónimos femeninos, pero que sean sugerentes. Jamás explícitos. El recato atrae más.

 

 

III

 

Escribe un cuento que sea como una «célula madre» literaria que puedas clonar para cada concurso. No te preocupes. Los clones siempre salen mejores que el original.

 

 

IV

 

Describe escenas pastoriles cuando el premio lo convoque una gran ciudad (cabras triscando aspidistras por Barcelona, amapolas en la Castellana madrileña o lecherías en el centro de Valencia), pero crea una atmósfera cosmopolita cuando el concurso sea de pueblo (el Down Town de Higuera de la Sierra, los vernisages de Manzaneda de Omaña o el delicioso Dry Martini de los pubs de Guarromán).

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