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El mejor

Juan Pedro Aparicio Editorial Páginas de Espuma ePub

El mejor

 

De los autores vivos, Pierre Atelier era el más grande. Así lo había reconocido el gran crítico Baudi­leau. ­Pero Baudileau había muerto y en los periódicos se escribía otra cosa. Era muy duro tener que esperar a la otra vida para esa confirmación. Atelier robó un cadáver y fingió su propia muerte. Ansiaba leer las necrológicas. Tenía la esperanza de que la aseveración de Baudileau se impusiese. No fue así. Y ya no podía escribir, al menos no con su propio nombre. Lo hizo con nombre supuesto, Claude du Chambre, y, para su sorpresa, fue entonces cuando alcanzó general reconocimiento. Mas, por haber fingido su muerte, le estaba vedado mostrarse y no pudo disfrutar de su éxito.

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Medium 9788483935309

El cuento inglés de la buena pipa

Juan Pedro Aparicio Editorial Páginas de Espuma ePub

El cuento inglés de la buena pipa

 

–No les digo ni que sí ni que no, pero Christopher Arrow perdió su empleo en la City una mañana de septiembre de 2008 por la crisis de las subprime –dijo lord Winson Green–. Salía con su caja de cartón en los brazos cuando, al pasar por St. Paul, sintió la necesidad de entrar en la catedral. Se arrodilló y tuvo un arrebato místico. Dejó la caja a un lado y se fue a comulgar. Sentía que su suerte iba a cambiar. Regresó y, cuando quiso recoger la caja, comprendió que ahora era un estibador del Támesis que había perdido el trabajo por la caída de las importaciones. Le pidió a Dios un cambio, dejó a un lado su hatillo, y se fue a comulgar, cuando regresó había sido despedido de una herrería cercana, y le pidió a Dios…

 

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Medium 9788483935514

Hungry for your love

Patricia Esteban Erlés Editorial Páginas de Espuma ePub

Hungry for your love

 

Por favor, Dios mío, haz que me telefonee ahora. Oh, Dios, que me llame. No pediré nada más, te lo prometo. Te costaría tan poco, Dios mío concédeme esa pequeñez... Que me telefonee ahora mismo, nada más. Por favor, Dios mío, por favor, te lo ruego. Mira cómo estoy. Haz que llame porque si vuelvo a descolgar el auricular y escucho la voz nasal de esa tía diciendo por cuarta vez que llama del departamento de Bajas para hacer una comprobación, explotaré, juro que exploto. Tengo que calmarme. Todo va a arreglarse, seguro, porque él llamará, aunque dijo que no, yo sé que al final llamará. Lo hará, y entonces yo le diré que las cosas ahora van a ser diferentes. Le diré, ves, el Gato ya no me tiene miedo, ahora me mira tan tranquilo mientras doy vueltas alrededor de la mesa, hablándole al teléfono, a veces hasta tengo la sensación de que soy su mascota y estoy aquí sólo para divertirle. Seguro que cuando me llame le gustará saber lo bien que nos llevamos su jodido Gato y yo desde el accidente, seguro que sí. Cojeo entre sus discos esparcidos por el suelo. Van Morrison canta la misma canción una y otra vez en el viejo tocadiscos. No se lo llevó, no se llevó nada, ni siquiera sus vinilos. A él le encanta esa canción, hambriento, hambriento por tu amor. Porque empieza como una canción alegre y luego sigue triste, me dijo encogiéndose de hombros cuando le pregunté. No dejo que pase a la siguiente, cuando se termina vuelvo a poner la aguja en el mismo sitio y empieza a sonar de nuevo. Puede parecer una tontería pero quiero que suene si llama, cuando llame, quiero decir, es un detalle, ¿no?, me refiero a que si llama ahora mismo la oirá, y también si llama dentro de una hora o a las tres de la madrugada. Pienso quedarme despierta toda la noche si es necesario porque él acabará llamando, lo sé. Hambriento por tu amor. Oh, Dios, haz que llame ya, que llame de una jodida vez.

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Medium 9788483935446

Para que no quepa duda

Flavia Company Editorial Páginas de Espuma ePub

Para que no quepa duda

 

Cuando salí afuera de mi casa después de abrir la puerta con la mano y de pasar por ella mi persona física del interior al exterior con prisa pero sin pausa a la hora conveniente, y después de bajar hacia abajo las escaleras poco a poco, un pie tras otro, primero el derecho y detrás el izquierdo, llegué a la calle y vi con mis propios ojos abiertos que ante mí se aglutinaba el mayor grupo de personas humanas que yo hubiese visto en toda mi vida entera desde que había nacido hasta ese momento. Todos y cada uno de los seres de mi misma especie que allí estaban reunidos unos junto a los otros, hombro con hombro, apretujados entre ellos, elevaban la vista hacia arriba para ver con sus propios ojos cómo volaba por el aire del cielo un elefante rojinegro que movía sus propias orejas como si fueran sus propias alas. No había ni un solo hueco por donde pasar el cuerpo atribulado de mi persona y tuve que quedarme por obligación y necesidad quieto sin moverme e inmóvil en la mismísima puerta del portal de mi propia casa en esta ciudad que nos acoge, hasta que el elefante rojinegro desapareció todo él de la vista de todos los que lo miraban y esos todos que lo miraban fueron juntos tras él. Esa es la causa del motivo del problema que en el día de hoy mismo me ha hecho llegar tarde al trabajo que desempeño en este lugar. No le quepa a usted la menor ni la más mínima duda pues le he contado la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.

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Medium 9788483935446

Vida de guía

Flavia Company Editorial Páginas de Espuma ePub

Vida de guía

 

Me llamo Julio César. Julio César es un nombre romano. Los romanos fueron sabios en retórica y la retórica no es más que la manera de organizar un discurso. Un discurso es lo que me veo obligado a dar cada día delante de los turistas que visitan este parque. Este parque es el más famoso de América y el que más clases de árboles posee. Posee además cien fuentes naturales que nunca han dejado de manar hasta ahora. Ahora que les cuento todo esto, me doy cuenta de que lo he hecho de carrerilla, como siempre, pero será mejor que no me interrumpan porque si lo hacen perderé el hilo y tendré que volver a empezar otra vez por el principio. El principio de mi trabajo como guía comenzó en este parque. Este parque es el más famoso de América y el que más especies de árboles posee hasta ahora. Ahora que les cuento todo esto, les diré que lo hago para confesarles que estoy buscando otro trabajo. Otro trabajo que me permita organizarme la cabeza de otro modo, porque si no me volveré loco. Loco por ti, nena, ya sabes que me muero por tus huesos. Tus huesos son la razón de mi existencia. Mi existencia está condicionada por mi trabajo, y mi trabajo por esta forma de memorizar lo que tengo que decir. Lo que tengo que decir me lo enseñó mi hermano y también me enseñó el truco para no olvidarlo. Olvidarlo no he podido ni en mi vida de cada día. Cada día pienso que debo hacer algo. De algo se enterarán, ustedes, así que no duden de hacérmelo saber por cualquier medio. Medio parque sufrió un incendio en el año mil novecientos...

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Medium 9788483935620

Inconquistable

Juan Jacinto Muñoz Rengel Editorial Páginas de Espuma ePub

Inconquistable

 

Abestiado y embrutecido por los años de soledad en las montañas, cuando vio a la bellísima joven rodeada de hombres que le ofrecían una flor, se bajó de su caballo, le cercenó la cabeza al animal de un solo tajo y se la brindó sosteniéndola por las crines. Como ella pareció despreciar el mérito de su gesto de amor, él decidió pasar toda la noche midiendo su espada con los caballeros del lugar, y al amanecer tenía dispuestos bajo la ventana de su amada, ordenados en tres respectivos montones, sus cráneos, sus corazones y sus genitales. Mas como ella repudió de nuevo su ofrenda, prometiéndose a sí mismo que estaría a la altura de aquel amor y de aquella mujer inconquistable, ante sus mismos asombrados ojos color miel, se asió los cabellos con la mano izquierda y con la espada en la diestra se separó la cabeza del tronco.

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Medium 9788483935620

Teleobjetivos

Juan Jacinto Muñoz Rengel Editorial Páginas de Espuma ePub

Teleobjetivos

 

Y entonces llegaron los francotiradores y se apostaron en todas las azoteas. No podíamos salir durante el día por miedo a perder la cabeza. Tampoco por las noches, porque aumentaba el riesgo de recibir un mal disparo y agonizar sobre el asfalto durante horas sin que nadie se atreviera a socorrerte. No salíamos. No mirábamos por las ventanas. No hablábamos de lo que estaba ocurriendo. Nadie movió un dedo para cambiar las cosas. Veíamos la tele.

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Medium 9788483935743

La traición

Juan Pedro Aparicio Editorial Páginas de Espuma ePub

La traición

 

El bombero se encarama a lo más alto de la escalera de socorro. La mujer, una joven, le tiende sus manos entre toses y lágrimas desde el hueco de la ventana. Tiene los ojos azules y el pelo muy corto. «¿Hay alguien contigo?», pregunta el bombero, mientras intenta sujetarla con una correa.

Ella parece no entender y le mira aturdida, una ­mirada en la que más allá del pánico hay curiosidad y sorpresa, como extrañada de conocerle en situación tan extrema. «Nadie. Nadie –dice por fin–. Estoy sola.» El bombero termina de sujetarla y ella se le abraza.

Inician el descenso fuertemente entrelazados. Es en­tonces cuando nota que apenas respira, intoxicada por el humo que ha llenado sus pulmones.

«Tranquila, tranquila», le dice, y mientras baja con cuidado pero deprisa imagina lo que sería su vida al lado de ella, tan guapa y tan dulce, porque ya antes de llegar al suelo se le ha declarado y se han casado y han tenido dos hijos y están siendo muy felices.

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Medium 9788483935743

Granja Paraíso

Juan Pedro Aparicio Editorial Páginas de Espuma ePub

Granja Paraíso

 

Michael Dean, el cantante pop que se había hecho multimillonario con las ventas de sus discos, era un reconocido homosexual. Cansado del ajetreo de la vida artística se retiró a su granja de Australia. Vivía rodeado de caballos, toros, carneros, animales todos del sexo masculino. Como no podían procrear entre ellos, cuan­do alguno se moría, se veía obligado a comprar animales de las granjas vecinas. Aunque pagaba muy bien, era extremadamente exigente en sus adquisiciones. Nadie sabía cuáles era los criterios que le guiaban. Acaso por eso empezó a correrse el rumor de que los animales que elegía también eran homosexuales.

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Medium 9788483935781

De ratones y princesas

José María Merino Editorial Páginas de Espuma ePub

De ratones y princesas

 

Para Javier Goñi

 

Desde aquella oficina creía haber visto de todo, hasta esa mañana.

Creía haber visto lo que podía dar de sí la parte norte de la ciudad, los pequeños robots jardineros sobrevolando en las primeras horas del día, con sus lentas evoluciones, los parterres, los setos y los árboles, los aerotaxis llegando silenciosamente a las terrazas para depositar viajeros o suministros, y alzando luego el vuelo con su aspecto de grandes escarabajos, las blancas tanquetas de la patrulla de vigilancia recorriendo desde el aire las calles solitarias en sus rondas puntuales.

Creía haber visto incluso todos los matices de la casa sin ventanas, cuyas paredes eran opacas durante el día, con un color ocre que igualaba su superficie, pero que iban haciéndose traslúcidas conforme se extinguía la luz solar, hasta que en la noche se mostraban en ellas los enormes rectángulos dorados de las repentinas ventanas.

El norte era la zona en que residían los pudientes y los millonarios, y allí sería insólito que hubiese transeúntes por las calles sin aceras, o que pudiese verse algún animal suelto. Pero su oficina, en aquel edificio gigantesco, residuo de unos tiempos lejanos en los que la urbanización de las ciudades se concebía de otro modo, tenía también un ventanuco al sur, y desde aquel punto era posible contemplar la otra mitad urbana, la ciudad de su costumbre, donde él había vivido siempre, con aceras por las que circulaban animales sueltos, y mendigos, y delincuentes, y gentes sin empleo capaces también de hacer cualquier cosa para sobrevivir.

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Medium 9788483935620

El doble

Juan Jacinto Muñoz Rengel Editorial Páginas de Espuma ePub

El doble

 

Hace diez días, vi a un hombre idéntico a mí tomando un café y leyendo el periódico junto a la cristalera de una cafetería. Tenía buen aspecto, y eso me hizo sentir cierto orgullo. Como llevaba prisa, no pude detenerme a observarlo y ni mucho menos entrar allí a desayunar. La tarde del lunes de esta misma semana lo volví a ver. Estaba sentado en una terraza, en una mesa llena de libros, y rodeado de personas que prestaban devota atención a todo lo que decía. El sol acariciaba la mitad de su cara e iluminaba media sonrisa radiante. Esta mañana, el café que me he tomado de pie en la cocina no me ha sabido a nada, y hace días que advierto que el espejo me refleja con cada vez menos intensidad. En las páginas centrales del periódico, me he encontrado de nuevo con él. Le han concedido no sé qué premio. Ya casi no me quedan dudas: el doble soy yo.

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Medium 9788483935187

Vida de perros

Ana María Shua Editorial Páginas de Espuma ePub

Vida de perros

 

Me llamo Juan Domingo Benjamín. Juan Domingo, por ser ahijado de Juan Domingo Perón, que fue tres veces presidente de la Argentina. Y Benjamín por ser el menor de mis hermanos.

Benjamín es nombre de hijo menor. Yo digo: si mis padres me pusieron así es porque ya habían decidido que no iban a tener más hijos. Entonces ¿no podían haberlo decidido antes de tenerme a mí? Como séptimo hijo varón, mi vida no fue fácil.

Por ejemplo, fue un problema tener de padrino a Perón, un presidente argentino al que muchos querían y muchos odiaban. Una ley nacional decía que el séptimo hijo varón tenía que ser ahijado del presidente, para que no lo trataran mal por lobisón. Pero mi familia era antiperonista. En el fondo, todos hubieran preferido que me convirtiera en lobo las noches de luna llena y no que me llamara Juan Domingo.

Lo más triste es que yo me convertía en lobo de todas maneras. No exactamente en lobo, sino en un perro negro y enorme, siempre muerto de hambre. En realidad, tampoco era en las noches de luna llena, sino todos los viernes a la noche y algunos martes.

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Medium 9788483935255

Casa del niño y el mago

Eduardo Berti Editorial Páginas de Espuma ePub

Casa del niño y el mago

 

La policía de Montecarlo busca desde la semana pasada a un niño de cinco años, desaparecido en la fiesta de su propio cumpleaños. El mago que animaba la velada no pudo concluir su truco más famoso, que consiste en introducir a la gente en una jaula hermética para volverla invisible, porque falleció en pleno acto, culpa de un paro cardíaco. La joven que asistía al mago se declaró incompetente cuando la concurrencia, muy alarmada luego de comprobar que la jaula seguía vacía, le exigió la devolución pronta del niño.

 

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Medium 9788483935606

Volver

Patricia Esteban Erlés Editorial Páginas de Espuma ePub

Volver

 

No sabíamos que la vida es una calle que se cruza deprisa para llegar al otro lado. Volvemos a casa una y otra vez. Nos acordamos del anillo antiguo de mamá y del espejo del vestidor que sabía engullirnos a los tres, de un solo bocado.

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La superstición de Narciso o aprender del que enseña

Javier Sáez de Ibarra Editorial Páginas de Espuma ePub

La superstición de Narciso o aprender del que enseña

 

 

 

Estamos en la época de la cultura del espectáculo. Lo que está cambiando es que ahora todo el mundo quiere ser protagonista, todos quieren mostrar lo que saben hacer, y de paso tener éxito. [...] Todos quieren expresarse, todos son artistas. Con lo que hay un nuevo problema: ¿quién es el espectador? [...] Así que hablamos, pero no sabemos quién está escuchando, escribimos y no sabemos si hay alguien que lee. [...] Todos esos afanes de proyectarse, de crear espectáculo, se sostienen en una hipótesis imaginaria: que hay alguien ahí.

Boris Groys

 

 

 

No creo que la belleza sea tan importante para el arte.

Lo que importa en el arte es el significado. La belleza sólo tiene un papel si añade algo al significado de la obra y eso sucede usualmente cuando la obra tiene una función extra, además de ser mirada.

Arthur C. Danto

 

 

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