103 relatos
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Love doll

Juan Jacinto Muñoz Rengel Editorial Páginas de Espuma ePub

Love doll

 

El pulpo se había adentrado un buen trecho en el brazo de mar, cuando descubrió en uno de los márgenes de la ría la bella gaita abandonada.

Desde el principio supo que era cosa del destino y que ocurriría algo entre ambos. Pero aquella no fue la típica historia de amor imposible, ni su relación supuso el encuentro de dos mundos irreconciliables, ni en todo aquello había ninguna simbología acerca de las aspiraciones platónicas, o la incomunicación, o la persecución de quimeras, porque además él era un pulpo felizmente casado.

Sencillamente, cuando tenía tiempo, oportunidad y ganas, iba a buscarla al escondrijo donde la había guardado, la hinchaba, la besaba y descargaba en ella sus necesidades y sus fantasías inconfesables. La insultaba. La disfrazaba. La utilizaba.

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Ciclos

Juan Jacinto Muñoz Rengel Editorial Páginas de Espuma ePub

Ciclos

 

Al igual que mis padres, aprendí cuando aún era un niño las labores de la labranza y a cuidar un escaso rebaño de apenas unas pocas reses escuálidas. Viví en la austeridad y el hambre hasta el fin de mis días. Después, nací en el seno de una familia griega que me procuró una buena educación, y llegué a servir como maestro de los hijos de un aristócrata magnánimo. Cuando morí, me encarné en el primogénito de unos ricos comerciantes, y llegué a poseer una flota de naves que transportaba mercancías por todo el Mediterráneo. Luego fui un jeque de Oriente. Todavía después, en mi penúltima resurrección, fui el príncipe heredero de una de las naciones más poderosas del planeta. Como vi que la cosa siempre iba a más, para ahorrarme tiempo en prolegómenos, me corté la cabeza. Ahora soy el escarabajo que recoge los excrementos de unas reses escuálidas. A veces, las gigantescas pezuñas golpean con fuerza cerca de mí. Las miro, y pido fuerzas al cielo para no sucumbir a la tentación y no quitarme de nuevo la vida.

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El doble

Juan Jacinto Muñoz Rengel Editorial Páginas de Espuma ePub

El doble

 

Hace diez días, vi a un hombre idéntico a mí tomando un café y leyendo el periódico junto a la cristalera de una cafetería. Tenía buen aspecto, y eso me hizo sentir cierto orgullo. Como llevaba prisa, no pude detenerme a observarlo y ni mucho menos entrar allí a desayunar. La tarde del lunes de esta misma semana lo volví a ver. Estaba sentado en una terraza, en una mesa llena de libros, y rodeado de personas que prestaban devota atención a todo lo que decía. El sol acariciaba la mitad de su cara e iluminaba media sonrisa radiante. Esta mañana, el café que me he tomado de pie en la cocina no me ha sabido a nada, y hace días que advierto que el espejo me refleja con cada vez menos intensidad. En las páginas centrales del periódico, me he encontrado de nuevo con él. Le han concedido no sé qué premio. Ya casi no me quedan dudas: el doble soy yo.

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La lógica del tiempo

Juan Jacinto Muñoz Rengel Editorial Páginas de Espuma ePub

La lógica del tiempo

 

Éramos jóvenes, y entonces teníamos la sensación de que nos quedaba toda la vida por delante. En la época en que lo conocí, el tiempo parecía transcurrir más despacio, nuestros besos duraban minutos que parecían horas, las horas se convertían en días, los días se convertían en meses, los meses se convertían en años, los años se convertían en segundos. Y ahora no sé quién demonios es este anciano escuálido que me roza con sus gélidos pies bajo la manta.

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Fisionomía

Juan Jacinto Muñoz Rengel Editorial Páginas de Espuma ePub

Fisionomía

 

Con un solo ojo en el hueco del esternón, y una barriga hendida que hacía las veces de fauces tragaderas, aquellos seres sin cabeza tenían una extraordinaria capacidad para reconocerse por las manos. La forma de las uñas, la prominencia de los nudillos, los pliegues y las líneas estaban para ellos cargados de un sinfín de matices.

Después de unos días viviendo en sus ciudades, comprendimos que no solo no podían leer ninguna de nuestras expresiones faciales, sino que bastaba con que nos metiéramos las manos en los bolsillos para poder pasar por un mismo individuo idéntico miles de veces repetido.

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