2204 relatos
Medium 9788483935736

Andrómeda

José Maria Merino Editorial Páginas de Espuma ePub

Andrómeda

 

Se despierta con esa sensación de cansancio que produce arrancarse de un sueño demasiado profundo y enciende la luz de la mesita. De espaldas a ella, su marido permanece inmóvil, sin duda dormido. Arrastra su mirada perezosa por el techo de la habitación y luego por la pared frontera, hasta encontrar el espejo salpicado de manchas de vejez, un gran objeto que ha llegado hasta ella por la inercia familiar. En el ángulo superior derecho encuentra una gran mancha nueva, y mueve la cabeza para percibirla mejor. Descubre entonces que no es una mancha, sino un reflejo, y un mayor desplazamiento de la cabeza le permite identificar lo que parece un fragmento de voluta amarillenta, acaso metálica. Con lo que todavía es más sorpresa que inquietud, lleva la vista al punto reflejado y comprueba que allí la pared sigue lisa y exenta de adornos. Ahora ya la sorpresa se ha convertido en alarma. Se levanta, se acerca al espejo. El reflejo presenta una pared cubierta por un gran bajorrelieve de formas abigarradas y confusas sobre una cama con ropas de color negro donde se mantiene el bulto de su marido. Acerca más el rostro al espejo y, en lugar de encontrar sus propias facciones aparece una faz ajena, de ojos despavoridos. ¿Cómo has madrugado tanto?, pregunta su marido, con voz extrañamente silbante, y ella mira a través del espejo aquella gran figura escamosa que acaba de alzarse en la cama, aquella enorme cabeza de reptil.

Ver todos los capítulos
Medium 9788483935446

Para que no quepa duda

Flavia Company Editorial Páginas de Espuma ePub

Para que no quepa duda

 

Cuando salí afuera de mi casa después de abrir la puerta con la mano y de pasar por ella mi persona física del interior al exterior con prisa pero sin pausa a la hora conveniente, y después de bajar hacia abajo las escaleras poco a poco, un pie tras otro, primero el derecho y detrás el izquierdo, llegué a la calle y vi con mis propios ojos abiertos que ante mí se aglutinaba el mayor grupo de personas humanas que yo hubiese visto en toda mi vida entera desde que había nacido hasta ese momento. Todos y cada uno de los seres de mi misma especie que allí estaban reunidos unos junto a los otros, hombro con hombro, apretujados entre ellos, elevaban la vista hacia arriba para ver con sus propios ojos cómo volaba por el aire del cielo un elefante rojinegro que movía sus propias orejas como si fueran sus propias alas. No había ni un solo hueco por donde pasar el cuerpo atribulado de mi persona y tuve que quedarme por obligación y necesidad quieto sin moverme e inmóvil en la mismísima puerta del portal de mi propia casa en esta ciudad que nos acoge, hasta que el elefante rojinegro desapareció todo él de la vista de todos los que lo miraban y esos todos que lo miraban fueron juntos tras él. Esa es la causa del motivo del problema que en el día de hoy mismo me ha hecho llegar tarde al trabajo que desempeño en este lugar. No le quepa a usted la menor ni la más mínima duda pues le he contado la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.

Ver todos los capítulos
Medium 9788483935415

Carta sin respuesta

Juan Pedro Aparicio Editorial Páginas de Espuma ePub

Carta sin respuesta

 

Una amiga había comentado mirándose al espejo: «Nadie me llama guapa, así que yo me lo digo muchas veces a mí misma para animarme». A Sofía, que nunca había recibido una carta de amor, se le ocurrió enviarse una, escrita por ella misma, pero firmada por un inventado Roberto Robles que vivía en Villalba. Para más verismo tomó el tren de cercanías y echó la carta en un buzón de esa localidad. Y de esa manera recibió muchas cartas, casi una a la semana. Había que ver con qué ilusión abría el sobre y leía las dos o tres cuartillas manuscritas, con una letra recta, firme, que no se doblegaba a derecha ni a izquierda.

A veces, Roberto y ella tenían discusiones y hasta pequeños enfados, como ocurre con todas las parejas de enamorados. Roberto se empeñaba en que fueran a Benidorm una semana y ella le ponía excusas, por más que lo estuviera deseando. Le decía que no estaba segura de que compartir habitación durante siete días fuese una buena idea. Procuraba no obstante ser muy suave y persuasiva porque no quería perderle ni que se enfadara, pero Roberto tenía que comprender que llevaban muy poco tiempo de relaciones como para convivir así una semana.

Ver todos los capítulos
Medium 9788483935606

Bienes muebles

Patricia Esteban Erlés Editorial Páginas de Espuma ePub

Bienes muebles

 

Soy una sirena. Ni siquiera recuerdo mi nombre, pero seguramente es porque nunca lo he tenido. Quién sabe, hace mucho que no vivo en el mar y ese pasado mío es un enorme recuerdo azul y vacío que a veces vuelve cuando sueño, una ola resacosa que arroja a la playa una botella de plástico, sin mensaje en su interior.

Dejé de ensayar bailes sincronizados con mis hermanas y de subirme a mi roca favorita para peinarme con un trozo de coral y ver pasar las horas como la sombra de un barco a lo lejos. Hay tanta mitología asociada a las sirenas que quizás ellos me hayan inventado una memoria que nunca fue mía, sino la que su sirena, esa que habita en su piscina, debería tener.

Preferiría olvidarme de cómo llegué aquí. Desde el principio supe que de mi capacidad para adaptarme a un estanque recurrente en forma de alubia dependía mi supervivencia, pero eso no ayuda a borrar cómo me extirparon del mar. Nos pusimos de moda hace una década, igual que poco antes les ocurrió a los niños camaleones o a las mujeres pantera. De cuando en cuando una empresa especializada en mascotas exóticas emprendía la búsqueda de una nueva presa, de un ser a medio camino entre el algo y el alguien que pudiera ofrecerse a un público de millonarios caprichosos y sin muchos escrúpulos. Nos capturaban con redes transparentes de un material tecnológico que quedaba prensado en torno a nuestros cuerpos y nos inmovilizaba por completo. De nada servía gritar, por más desesperados que fueran los aullidos, aquellos hombres rana no dejaban de alzarnos a la cubierta de sus lanchas. Es otra leyenda, eso de que nuestro canto paraliza el alma y anula la voluntad.

Ver todos los capítulos
Medium 9788483935606

Día de vivos

Patricia Esteban Erlés Editorial Páginas de Espuma ePub

Día de vivos

 

Sucede cada uno de noviembre, en una vieja ciudad del norte. Las casas tiemblan y las familias hacen de tripas corazón. Es tradición que regrese desde el desván la silla que fue desterrada y se acoja bajo el mismo techo al muerto que solía ocuparla, aquel al que los suyos aprendieron a olvidar en cuanto cerraron la tapa del ataúd y que vuelve una vez al año, malherido de tierra y plantas silvestres, incómodo en el traje de su entierro, lejano ya para siempre en su no recordar cómo se usa la cuchara, en ese no saber dar las gracias ni eludir conversaciones que empiezan invariablemente con un tristísimo «Allá abajo solemos...».

Ver todos los capítulos

Ver todos los relatos